Para entender la violencia contra la prensa

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– México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. [Índice Freedom House]

– Esto es inadmisible en una democracia. De acuerdo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la libertad de expresión “no se agota en el reconocimiento teórico del derecho a hablar o escribir, sino que comprende además, inseparablemente, el derecho a utilizar cualquier medio apropiado para difundir el pensamiento y hacerlo llegar al mayor número de destinatarios […] de modo que una restricción de las posibilidades de divulgación representa directamente, y en la misma medida, un límite al derecho de expresarse libremente. De allí la importancia del régimen legal aplicable a la prensa y al status de quienes se dediquen profesionalmente a ella.”

– En 2000, durante su campaña y en su discurso de toma de posesión, Vicente Fox prometió respeto irrestricto a la libertad de expresión; ese era uno de los signos característicos de la llamada transición democrática. [Francisco Eissa / Etcétera]

– Sin embargo, durante su sexenio fueron asesinados 22 periodistas. El año con más asesinatos fue 2004; ese año fueron asesinadxs: Roberto Mora García, de El Mañana, Tamaulipas; Francisco Ortiz Franco del Semanario Zeta, de Tijuana; Francisco Arratia, periodista independiente de Tamaulipas, y Gregorio Rodríguez de El Debate, Sinaloa.

– Dos hechos detonaron que el gobierno de Fox –hasta entonces indiferente a las agresiones contra la prensa– actuara: el asesinato de Raúl Gibb Guerrero, director del diario La opinión en Martínez de la Torre Veracruz, en 2005, y el ataque con armas de fuego a las instalaciones del periódico El Mañana en Nuevo Laredo, en febrero de 2006.

– Posteriormente, el 15 de febrero de 2006, Fox creó la Fiscalía Espacial de Delitos Cometidos contra Periodistas (FEADP). Esta fiscalía fue creada por un acuerdo de la PGR, lo que no le daba competencia, atribuciones ni independencia presupuestaria y política.

– El sexenio de Felipe Calderón se inauguró con el asesinato de Raúl Marcial Pérez, de El Gráfico de Oaxaca. Además, en el periodo de transición fueron asesinados seis periodistas, entre ellos el extranjero Bradley Will, también en Oaxaca. En total, 47 periodistas fueron asesinados durante su gestión.

– En 2007 el titular de la FEADP, Octavio Orellana, reconoció que la fiscalía estaba acotada en competencias y atribuciones. [Gustavo Castillo / La Jornada]

– El presupuesto de la Fiscalía fue bajando mientras la violencia contra la prensa subía. El 2007 tuvo un presupuesto de 2 millones de pesos, mientras que en 2011 fue de 636,740 pesos. En contraste, en 2008 fueron asesinados 11 periodistas, 9 en 2009 y 9 en 2010.

– Quizá uno de los casos más emblemáticos de aquella época fue el asesinato de Armando Rodríguez en Ciudad Juárez.

– En 2012 los relatores especiales de libertad de expresión de la ONU y la OEA establecieron, entre otras cosas, en su declaración conjunta sobre los delitos cometidos contra la libertad de expresión, que:

 Los Estados deberían reflejar claramente en sus sistemas jurídicos y sus prácticas, como se señala a continuación, que los delitos contra la libertad de expresión revisten especial gravedad, puesto que representan un ataque directo contra todos los derechos fundamentales.

 Lo anterior implica, en particular, que los Estados deberían:

i. adoptar medidas especiales de protección para personas que posiblemente sean perseguidas por sus afirmaciones en entornos en los que este problema sea recurrente;

ii. asegurar que los delitos contra la libertad de expresión estén sujetos a investigaciones y procedimientos judiciales independientes, rápidos y efectivos; y

iii. asegurar que las víctimas de delitos contra la libertad de expresión tengan acceso a reparaciones adecuadas.

– Las presiones ciudadanas y las agresiones crecientes en contra de la prensa y defensores de derechos humanos tuvieron por lo menos 3 consecuencias concretas:

  •  La aprobación de la ley federal de protección a defensores de derechos humanos y periodistas
  •  La reforma al artículo 73 constitucional fracción XXI, que permite a la federación conocer de delitos contra la libertad de expresión, incluso siendo del fuero local. [Cynthia Cárdenas/CNN]
  • La creación del mecanismo de protección a periodistas.

– El mecanismo de protección ha tenido deficiencias desde el principio. De acuerdo con el último informe de SERAPAZ, su creación no ha modificado los patrones de violencia contra los periodistas.

– La creación de mecanismos de protección locales se ha replicado en siete estados de la república, reproduciendo sus peores vicios. Por ejemplo, Veracruz tiene una comisión de protección a periodistas, y su titular ha declarado que Rubén Espinosa, recientemente asesinado, no confiaba en ellos. [Mayela Sánchez/ SinEmbargo]

– Después de quince años de violencia sistemática, las leyes, las fiscalías y los mecanismos creados no han modificado los patrones de violencia contra la prensa. De acuerdo con el último informe de ARTICLE 19, son los funcionarios públicos los principales agresores contra periodistas.

– O el Estado es cómplice o está rebasado. Cualquiera de las dos es una mala noticia.

(Foto: cortesía de ANGELOUX.)

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